:: EGIPTO ::

 

 

El hombre teme al tiempo, pero el tiempo teme a las Pirámides. Proverbio egipcio

El nombre en español, Egipto, proviene del latín Aegyptus, derivado a su vez de la palabra griega Αίγυπτος (Aigyptos). El término fue adoptado en copto como Gyptios, y pasó al árabe como Qubt. Se ha sugerido que la palabra es una corrupción de la frase egipcia ḥwt-k3-ptḥ, que significa ‘casa del espíritu (Ka) de Ptah’, el nombre de un templo al dios Ptah en Menphis. Según Estrabón,  el término griego Aigyptos significaba ‘más allá del Egeo’ (Aἰγαίου ὑπτίως, Aegaeon uptiōs).

La regularidad y riqueza que aportaba la inundación anual del río Nilo, junto a la ausencia de grandes pueblos enemigos, por su aislamiento, debido a que el valle del Nilo está situado entre dos amplias zonas desérticas permitieron el desarrollo de una de las primeras y más deslumbrantes civilizaciones en la historia de la humanidad.

Los primeros pobladores de Egipto alcanzaron las riberas del Nilo, por entonces un conglomerado de marismas y foco de paludismo, escapando de la desertización del Sahara. Las primeras comunidades hicieron habitable el país, y se estructuraron en regiones llamadas nomos. Pasado el tiempo y tras épocas de acuerdos y disputas los nomos se agruparon en dos proto-naciones, el Alto Egipto y el Bajo Egipto. Egipto se unifica alrededor del año 3200 a. c., desde el faraón Menees.

La historia del Antiguo Egipto se divide en tres imperios con periodos intermedios de conflictos internos y dominación por gobernantes extranjeros. El Imperio Antiguo se caracterizó por el florecimiento de las artes y la construcción de inmensas pirámides. Durante el Imperio Medio (2050-1800 a. C.), tras una etapa de descentralización, Egipto conoció un período de esplendor en su economía. En el Imperio Nuevo (1567-1085 a. C.) la monarquía egipcia alcanzó su edad dorada conquistando a los pueblos vecinos y expandiendo sus dominios bajo la dirección de los faraones de la dinastía XVIII. La última dinastía fue derrocada por los persas en el año 341 a. C., quienes a su vez fueron reemplazados por gobernantes griegos, y romanos, periodo que comenzó hacia el año 30 a. C. como resultado de la derrota de Marco Antonio en la batalla de Actium, y que trajo siete siglos de paz relativa y estabilidad económica. Desde mediados del siglo IV, Egipto formó parte del Imperio Oriental, que se convirtió en el Imperio bizantino.

Tras la muerte de Mahoma, en 642, se produce la invasión árabe, que asume el gobierno del país con el beneplácito de los cristianos coptos. Los árabes introdujeron el Islam y el idioma árabe en el siglo VII y gobernaron los siguientes seis siglos. A finales del siglo X, durante un breve tiempo los Fatamidas se hicieron con el gobierno. Vendrá a continuación la época de Saladino que supondrá un renacimiento cultural y económico favorecido por el espíritu de la Jihad, guerra santa en respuesta a las cruzadas cristianas. Entre 1250 y 1517, los Mamelucos, que eran parte de una casta militar local, tomaron el control del gobierno alrededor del año 1250, derrotaron a los mongoles en su avance imparable por Asia, pero fueron incapaces de impedir la ocupación del país y el control del gobierno por parte de los turcos otomanos en 1517. Bajo el gobierno otomano, Egipto quedó relegado a una posición marginal dentro del gran Imperio Otomano. Aunque los mamelucos recuperaron el poder por un breve periodo, en 1798 el ejército de Napoleón ocupó el país. Tampoco duró mucho la ocupación francesa, que apenas dejó huella aunque supuso el comienzo de los estudios egiptológicos sobre la cultura antigua.

"Desde lo alto de esas pirámides veinte siglos os contemplan". Napoleón Bonaparte

El objetivo expansionista de Napoleón Bonaparte era la conquista de Egipto, para poder desde allí llegar a la India, anexando los territorios en poder de los ingleses, y construir un canal entre el Mediterráneo y el Mar Rojo, por lo que viajaban además de los miembros de las fuerzas militares ( cerca de 40.000 tropas ) un selecto grupo de burócratas y académicos especialistas en ciencia y tecnología. Egipto presentaba numerosas ventajas: ayudaría a restaurar el comercio y la influencia francesa en Asia Menor; debilitaría la presencia británica en esas zonas, y cortaría de raíz sus rutas hacia el Cabo de Buena Esperanza; asimismo, establecería una base de partida para una eventual aventura militar hacia las posesiones británicas en la India. Napoleón partió hacia Egipto el día 19 de mayo de 1798. El 9 de junio los franceses llegaron a Alejandría, que cayó bajo su poder el 2 de julio. El día 24, ya habían logrado entrar en El Cairo. El 1 de Agosto, los planes franceses se verían severamente trastocados. El inglés Nelson, que había estado a punto de interceptarlos en su camino a Egipto, destrozó a la flota de Brueys en la Batalla del Nilo, y dejó a Napoleón sin su línea de suministro con Francia. La ocupación francesa, apenas dejó huella aunque supuso el comienzo de los estudios egiptológicos sobre la cultura antigua.

Tras la salida de las tropas francesas, hubo una serie de guerras civiles entre otomanos, mamelucos y mercenarios albaneses, hasta que en 1805 Egipto consiguió la independencia, siendo nombrado sultán Mohammed Alí (Kavalali Mehmed Ali Pasha), que había llegado al país como virrey para reconquistarlo en nombre del Imperio Turco, y que llevaría una política exterior Pro-occidental emprendiendo una serie de reformas que combinaban estrategias tradicionales de centralización del poder con la importación de modelos europeos para la creación de nuevas estructuras militares, educativas, industriales y agrícolas, incluyendo planes de regadío, que fueron continuadas y ampliadas por su nieto y sucesor Ismail Pachá, el primer Jedive.

Tras la apertura del canal de Suez en 1869, Egipto se convirtió en un importante centro de comunicaciones, pero cayó a su vez en una fuerte deuda. Los británicos tomaron el control del gobierno en forma de protectorado hacia 1882, que fue fuertemente protestado declarándose de nuevo la independencia en 1922, con una nueva constitución y un régimen parlamentario. Saad Zaghlul fue elegido como primer ministro de Egipto en 1924, y en 1936 el llamado tratado Anglo-Egipcio le dio por finalizado. Las continuas injerencias británicas mantenían una inestabilidad política hasta que en 1952 un golpe de estado forzó al rey Faruk I a abdicar y llevó al gobierno al coronel Gamal Abdel Nasser, como Presidente del nuevo gobierno.

Nasser declaró la titularidad pública del Canal de Suez lo que supuso una importante mejora para la Tesorería egipcia, aunque para ello tuvo que enfrentarse militarmente en 1956 a las tropas conjuntas francesas, inglesas e israelíes que intentaron derrocar al gobierno sin conseguirlo (Crisis de Suez). Esta victoria militar colocó a Nasser a la cabeza de los líderes de Oriente Medio y como ejemplo a seguir por el mundo árabe para desembarazarse de las injerencias extranjeras.

La derrota de las fuerzas árabes por Israel en 1967 durante la Guerra de los Seis Días, privó a Egipto de la península del Sinaí y de la franja de Gaza, sólo recuperado tras la derrota por los Israelíes en 1973. En 1979 se firma el acuerdo de Camp David,  por el sucesor de Nasser, Anwar el-Sadat. Este tratado fue repudiado por el mundo árabe, y sus consecuencias fueron la expulsión de Egipto de la Liga árabe y el ascenso del fundamentalismo islámico en el país después de la revolución iraní. En 1981 Sadat fue asesinado y le sucedió Hosni Mubarak, quien mantuvo las políticas de su predecesor. Tras la Cumbre de Aman en 1987, Egipto inicia la recuperación de sus anteriores relaciones con los países árabes, especialmente con Arabia Saudí, lo que trae consigo la rehabilitación del Presidente Mubarak y su gobierno ante los ojos del resto de dirigentes políticos árabes. Desde entonces, Egipto aprovechó su prestigio para mediar entre Israel y Palestina, y en 1993 apoyó la firma de los acuerdos que llevaron al inicio de la autonomía Palestina, defendiendo la formación de un futuro Estado Palestino. En 2003 se lanzó el movimiento egipcio para el cambio, conocido popularmente como Kifaya, para buscar una vuelta a la democracia y a mayores libertades civiles.

Descubrimientos Arqueológicos

Desde la campaña militar de Napoleón en Egipto, el interés europeo por la antigua civilización y sus tesoros fue despertando. Durante los primeros años del siglo XIX, los cónsules europeos y los buscadores de tesoros, exploraban por todo el país, algunos en busca de reliquias y monumentos y otros en busca de oro y tesoros preciados.

En 1835, el Service des Antiquités de I'Egypte fue fundado para proteger los monumentos y los tesoros del país de la codicia. Al principio, las piezas encontradas se guardaban en un edificio pequeño cerca de la zona de la actual Azbakia, en el centro de El Cairo y más tarde en la ciudadela de Saladino.
Sin embargo y durante la visita del emperador austríaco, Maximiliano, El gobernador de, Egipto Abbas Pasha le regaló toda la colección. En 1858, Auguste Mariette preparó otro museo, en el barrio de Boulaq, que más tarde se perdió por una inundación de El Nilo. En 1878, el contenido del museo de Boulaq se trasladó al palacio de Guiza del Gobernador del país Ismael Pasha. La colección quedó ahí hasta que el actual museo fue inaugurado en 1902.

El actual edificio fue diseñado por el arquitecto francés Marcel Dourgrion, con un estilo neoclásico. Dos de la plantas del museo son dedicados a la exposición al público y aulas de estudios, en las cuales se exhiben más de 120.000 piezas de las distintas épocas del Antiguo Egipto, ordenadas cronológicamente según el sentido de las agujas del reloj.

GOOD TRAVEL OF EGYPT

 

 

 

 

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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